UNAH emitirá alertas tempranas y reportes periódicos para denunciar y prevenir corrupción
La Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) mostró su preocupación por los resultados del más reciente Índice de Percepción de la Corrupción 2025, que evidencian un retroceso.
Honduras obtuvo 22 puntos sobre 100 y descendió en la clasificación global del puesto 154 en 2024 al 157 en 2025, situándose muy por debajo del promedio regional de América Latina y el Caribe.
“Este deterioro refleja debilidades persistentes en la independencia institucional, la rendición de cuentas y la aplicación efectiva del marco normativo anticorrupción, y confirma la urgencia de impulsar reformas estructurales que fortalezcan el control democrático y la confianza ciudadana”, manifiesta el comunicado de la UNAH.
La máxima casa de estudios reconoce, sin embargo, que el inicio de un nuevo gobierno representa la oportunidad de fortalecer el Estado de derecho, recuperar la confianza ciudadana y consolidar una democracia sustentada en la transparencia, la rendición de cuentas y la lucha efectiva contra la corrupción.
Anuncia que a través del Observatorio Universitario Nacional de Transparencia y Anticorrupción de Honduras (OUNTAH), desarrollará un monitoreo técnico, independiente y sistemático del desempeño institucional, con énfasis en la ejecución presupuestaria, la producción legislativa en materia de transparencia y los riesgos asociados a contrataciones públicas bajo regímenes de excepción o emergencia.
“Este seguimiento incluirá la emisión de alertas tempranas y reportes públicos periódicos orientados a prevenir retrocesos y fortalecer la integridad pública”, manifiesta.
Agrega que la lucha contra la corrupción exige coherencia entre discurso y acción, voluntad política sostenida y mecanismos efectivos de rendición de cuentas.
Honduras no puede normalizar su ubicación en los índices internacionales ni asumir la corrupción como un rasgo estructural inevitable.
“El nuevo gobierno debe impulsar una agenda de transparencia sustantiva y garantizar la independencia y el fortalecimiento técnico de las instituciones encargadas de la fiscalización, investigación y sanción de los actos de corrupción, como condición mínima para romper los ciclos de impunidad que han marcado la historia reciente del país”, afirma.
La universidad mantendrá una postura vigilante, propositiva y basada en evidencia, aportando análisis científico y generando información pública que contribuya al control ciudadano y al fortalecimiento democrático.

