Jueza sobresee definitivamente a tres oficiales acusados de torturas

La jueza de los tribunales capitalinos Gabriela Gallo otorgo sobreseimiento definitivo a los oficiales de policía Juan Manuel Aguilar Godoy, Felix Adrian Colindres y Marlon Vasquez Palma, acusados por violentar públicamente los derechos de cuatro defensores de derechos humanos y 8 estudiantes durante la lucha estudiantil universitaria en septiembre del año pasado.

Defensores de derechos humanos que participaron en la audiencia, manifestaron que la jueza Gallo no solo dejó en libertad a los policías que lanzaron gas lacrimógeno a cuatro defensores en la UNAH, sino que llamo a los defensores mentirosos.

Además que no colaboraron en la identificación de los estudiantes y que fuero amenazas porque mordieron y arañaron a los pobres policías.

La jueza, según divulgadores defensores de derechos humanos en redes sociales, justificó que el rociado del gas pimiento no es tortura, que es justificado.

Igualmente que los y las defensoras son amenazas para la seguridad del país.

Por otra parte en Ginebra el Observatorio para la Protección de los Defensores de Derechos Humanos (OMCT-FIDH) dijo que justicia hondureña debe mostrar que nadie y, particularmente, los oficiales de la policía, están por encima de la ley.

Por ello, un día antes de que se dictara la sentencia reclamo una la condena en contra de los tres policías que se encuentran imputados por abuso de autoridad, torturas y detención ilegal en contra de 12 personas defensoras de derechos humanos.

El Observatorio OMCT-FIDH afirma que las 12 personas defensoras de derechos humanos fueron detenidas arbitrariamente y sometidas a actos de tortura y malos tratos en el campus de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) en Tegucigalpa.

Estos hechos se presentaron en un contexto de fuerte represión en contra del Movimiento Estudiantil de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) desde 2014.

El Observatorio recuerda que el uso de la fuerza sin apegarse a los principios de legalidad, proporcionalidad y necesidad puede ser constitutivo de tortura o tratos crueles, inhumanos o degradantes, en particular cuando se hace a corta distancia, en las partes superiores del cuerpo o en espacios cerrados.

Según el Observatorio existía la claridad de las pruebas existentes y por ello esperaban que el fallo fuera ejemplar condenatoria de los tres oficiales de policía imputados, ya que marcaría el camino para avanzar en la lucha contra la impunidad por las violaciones de derechos humanos cometidos por miembros de la fuerza pública en Honduras.

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