Organizaciones de Derechos Humanos califican de nefasto paso de Longino Becerra por la SEDH
La Asociación por la Democracia y los Derechos Humanos (Asopodehu) y Jóvenes Promotores y Defensores de los Derechos Humanos (Joprodeh), reprocharon hoy el paso “con más pena que gloria” de Héctor Longino Becerra Lanza por la Secretaría de Derechos Humanos (SEDH).
Para las organizaciones, el desempeño del Becerra Lanza, primero como subsecretario y luego como ministro, fue nefasto y al final del gobierno dejó a la institución defensora de derechos humanos en una profunda crisis institucional.
Dina Meza, directora ejecutiva de Asopodehu y Jorge Jiménez, director de Joprodeh, recordaron que esa secretaría fue creada como resultado de recomendaciones del Examen Periódico Universal (EPU) del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas y de la Comisión de la Verdad, tras el Golpe de Estado de 2009.
Mencionaron que el mandato fue constituir una institución técnica especializada, responsable de asesorar al Poder Ejecutivo y de promover políticas públicas en materia de derechos humanos.
En un comunicado conjunto las organizaciones manifiestan que “pese a enfrentar procesos de debilitamiento previos -incluida su degradación a subsecretaría- la SEDH logró consolidarse desde 2018 como un ente técnico, fortaleciendo capacidades institucionales y abriendo espacios de participación a la sociedad civil, particularmente en el marco del Mecanismo Nacional de Protección y de la Ley de Desplazamiento Forzado, orientados a atender población en situación de vulnerabilidad”.
No obstante, aseguran que durante el gobierno de Xiomara Castro, ese enfoque técnico fue deliberadamente desmantelado y señalaron directamente a las exministras Natalie Roque y Angélica Álvarez como las responsables de reducir las capacidades institucionales de la institución.
Asimismo, Asopodehu y Joprodeh consideran que ambas exfuncionarias usaron la institución para promover prácticas de clientelismo político, incurrir en violaciones a derechos laborales, cooptar las organizaciones afines al gobierno y cerrar las puertas a algunas organizaciones.
“Estos funcionarios también facilitaron el secuestro de espacios cívicos que pertenecen legítimamente a la sociedad civil”, cita el comunicado
Las organizaciones concluyen que la crisis de la institución se profundizó con el nombramiento de Héctor Longino Becerra Lanza, “quien, lejos de asumir el reto de rescatar la institucionalidad de la SEDH, ignoró sistemáticamente las demandas de la sociedad civil, priorizando la militancia y el activismo político desde una investidura ministerial, en detrimento del mandato legal de la institución, y creando su isla de poder para maniobrar la institucionalidad”.
También afirman que bajo la gestión de Becerra Lanza, se agravó la situación del Mecanismo Nacional de Protección, se intensificó la estigmatización contra personas defensoras de derechos humanos, periodistas y organizaciones no alineadas políticamente, cerrando los espacios de diálogo, vulnerando el derecho a defender derechos sin persecución ni discriminación, de acuerdo a los estándares internacionales.
En tal sentido, “el debilitamiento institucional de la Secretaría de Derechos Humanos tiene un tercer responsable directo: Héctor Longino Becerra Lanza, que deja una institución erosionada, desacreditada y alejada de su razón de ser, daño que deberá ser asumido en el ámbito histórico, político y de responsabilidades que correspondan”, concluyen los directivos.
Al final exigen al Estado de Honduras la reconstrucción inmediata de la SEDH como institución técnica, autónoma y garante de derechos humanos, asimismo piden el restablecimiento del diálogo con la sociedad civil independiente y el cese definitivo de la instrumentalización política de una entidad creada para proteger a la población frente a los abusos del poder.

