Cooperantes urgen al gobierno investigar asesinatos de dirigentes
El G-16 que conforman los países y organismos cooperantes con Honduras, urgieron este miércoles al gobierno investigar los asesinatos de dos dirigentes campesinos la semana pasada en el departamento de Colón, que luchaban por la tierra.
"El G-16 apela al sistema de justicia hondureño por un pronta y exhaustiva investigación y una debida judicialización de este crimen que ha conmovido a la comunidad nacional e internacional", afirma el comunicado conjunto de los jefes de las misiones diplomáticas acreditadas en la capital hondureña, Tegucigalpa.
El presidente del Movimiento Unificado Campesino del Aguán (MUCA), José Angel Flores (35) y el dirigente Dionicio George (36) fueron asesinados el 18 de octubre por dos pistoleros en la zona del Aguán, donde se registraron más de 170 homicidios desde 2010 por disputas de tierra entre campesinos y terratenientes.
Los cooperantes enfatizan en la importancia de "priorizar la financiación de parte del Estado de Honduras para implementar de manera inmediata y eficaz el mecanismo de protección de defensores de derechos humanos, comunicadores y operadores de justicia", aprobado mediante una ley.
Los hijos del fallecido dirigente y directivos del MUCA entregaron el lunes a la policía de investigación una lista que dejó Flores con el nombre de 14 personas a las que responsabilizó si le pasaba algo a él o a su familia. Todos están vinculadas con terratenientes y mandos militares.
Flores tenía medidas cautelares dictadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) por amenazas que ya había recibido.
La declaración conjunta fue emitida por las representaciones de Canadá, Francia, Unión Europea, Suiza, Alemania, Holanda, Japón, España, Estados Unidos, Naciones Unidas, Banco Mundial y Banco Interamericano de Desarrollo.

