Corte revoca medidas y dicta prisión preventiva para exalcalde Leopoldo Crivelli
La Corte de Apelaciones en Materia de Criminalidad Organizada y Corrupción revocaron las medidas sustitutivas de prisión que gozaba el exalcalde Leopoldo Crivelli Durant y dictó prisión preventiva.
La medida incluye a Carlos Noé Ramírez Araque, expresidente ejecutivo de Banco Nacional de Desarrollo Agrícola (Banadesa); y Raúl Antonio Herrera Rodríguez, exgerente de Fideicomisos, acusados de estafar a locatarios con la construcción de un mercado que nunca funcionó
La Corte confirmara el auto de formal procesamiento con prisión preventiva para los tres imputados en el caso relacionado con las irregularidades en el proyecto "Mercado El Ceibón", en Choloma, Cortés.
Crivelli Durant, Ramírez Araque y Herrera Rodríguez se les acusa de los delitos de violación de los deberes de los funcionarios y fraude.
Según la investigación, todo inició en el año 2015 cuando a un grupo de al menos 270 vendedores ambulantes de Choloma necesitados de un espacio de trabajo, se les aprobó en sesión de corporación municipal la construcción de un mercado, que se conocería como "El Ceibón".
Fue así que se procedió con éste proyecto anhelado por los locatarios, sin embargo, todo fue un fraude luego que el alcalde Crivelli junto al empresario Julio César Maldonado Hernández (también acusado por el MP) de la empresa SURCO gestionaran un préstamo ante BANADESA por 35 millones 600 mil lempiras.
Según el Ministerio Público hubo confabulación de sus autoridades de Banadesa al no seguir los procedimientos establecidos, recurso que fue administrado por la empresa SURCO sin ningún tipo de controles, misma que los utilizó entre otros para gastos personales, pago de apartamento, transferencias particulares, pagos a tarjetas de crédito.

Al final se intentó justificar la obra con un edificio a medio construir, totalmente inhumano, sin condiciones dignas, de madera y muy precario, truncando así el sueño anhelado por los pequeños empresarios.
Según el requerimiento fiscal, fue tanto el descaro que se obtuvo otro financiamiento y el monto del préstamo llegó a los 55,426,275 millones es de lempiras, valor que ahora lo deben los vendedores sin la opción de contar con su propio negocio, en un lugar adecuado, pero con la indignación y la impotencia de estar incluidos como morosos en la central de riesgos.

