Garífunas obstruyen labor de periodistas
Por Andrés Matute
La Plataforma de periodistas y comunicadores sociales, autoridades estatales, municipales y ONGs fueron ultrajados por la etnia garífuna de la comunidad de Triunfo de la Cruz coartando la libertad de expresión a los medios de prensa en un trabajo de investigación y de constatación de los hechos.
En días anteriores publique cómo la Fundación Prolansate había mostrado los enormes daños que le han hecho al Parque Nacional Punta Izopo. Sabemos que antes y durante este periodo de emergencia por la pandemia del COVID 19, en el marco de la Fuerza de Tarea Interinstitucional contra el Delito Ambiental (FTIA) que de manera integral ha atendido una serie de denuncias por delitos ambientales, tales como el aprovechamiento ilegal de productos y subproductos forestales, descombros, drenado de humedales, el avance de la frontera agrícola y agropecuaria, quemas, y la invasión de desconocidos viviendo dentro del parque, entre otros.
Años atrás, me deleitaba tomándole fotos al empresario Miguel Facuse Barhun, para Honduras News, quien protegía el parque y le daba libertad a todo animal que era decomisado por las autoridades, y darles la libertad en su propio hábitat, después de su muerte, el parque quedó desprotegido, donde Prolansate tiene la dirección de protegerlo a cargo del Ing. Nelvin Bustamante, que gracias a él hemos constatado como ha avanzado indiscriminadamente la destrucción del Parque Nacional Punta Izopo, tanto en la zona núcleo como en la zona de amortiguamiento.

Al tener un verdadero conocimiento de esto, planeamos con mi compañero el periodista Josué Quintana, organizar una plataforma de periodistas de niveles locales, regionales y nacionales, para darles el apoyo a las autoridades encomendadas de administrar y proteger los delitos ambientales, donde el problema más grande esta en los tribunales de justicia, y para tal fin decidimos organizarnos y emprender una expedición para constatar los avances indiscriminados de la destrucción de dicho parque, compuesta por un grupo de periodistas, autoridades del Instituto de Conservación Forestal ICF, la Unidad Municipal Ambiental UMA, Fiscalía del Ministerio Público, Fuerzas Armadas, Policía Nacional, DPI, autoridades de la municipalidad de Arizona por tener jurisdicción del parque Prolansate, y la participación de la diputada del Congreso Nacional Ana Rivera que es la única parlamentaria que ha puesto la cara y el pecho defendiendo la naturaleza de nuestro municipio a través del Congreso donde presentó iniciativa de ley de emergencia ambiental ante la discriminada deforestación y quemas en las áreas protegidas, donde se le exige a través del Congreso Nacional la presencia de un destacamento militar y la Fuerza Naval para funciones de protección y vigilancia, así como una partida de presupuesto para incrementar la contratación de guarda recursos y técnicos con la logística adecuada y la presencia de un fiscal de delitos ambientales permanente.
En el punto de salida se tomó la decisión que unos iban por la vía terrestre hasta río Plátano como punto de encuentro, ya otra delegación venía por el mar, y en su trayecto se constató los daños del mangle y humedales de la Laguna Negra que es parte de la zona de amortiguamiento del parque Nacional Punta Izopo.
Ya estando en la desembocadura de río Plátano, nuestras autoridades decomisararon un trasmayo número 2 que es un instrumento criminal para cualquier especie Marina, y es un trabajo que le corresponde a Digepesca, institución que no deja mucho que desear, ya que la responsabilidad de ellos no tiene ni logística para poder proteger la Bahia, más que todo es un elefante blanco.
Seguidamente llegamos al punto de encuentro en Río Plátano es allí donde llevamos la mala odisea por parte de los garífunas de la comunidad de Triunfo de la Cruz, quienes nos salieron ofendiendo por el rapto de cuatros ciudadanos garifunas, y señalando a nuestras autoridades de haber hecho tal delito, y que no nos iban a permitir hacer la labor de investigación ambiental de los medios de comunicación, coartando el derecho internacional de la libertad de prensa.
El propio presidente del patronato César Benedith permitió que una señora a quien desconocemos de su nombre, amenazó e insulto a todas las autoridades y periodistas con palabras soeces, exigiéndonos que teníamos que hacer una solicitud para ingresar al sector de río Plátano, y la gran sorpresa para nosotros fue no haber adquirido conocimiento alguno, ya que una semana antes se había hecho contacto con Edgard Benedith quien es hermano del presidente del patronato y el único que sabía que ese día iba este grupo de personas y no nos comunicó sobre las normas y leyes que ellos mismos han creado, violentando el derecho de la libre locomoción como verdaderos hondureños.
Todos nos mantuvimos al margen, y se les explicó sobre nuestra labor y si querían se les invitaba para que miraran sobre nuestro trabajo y fuimos rechazados y los militares que formaban parte del trabajo no tuvieron el valor de defender nuestra soberania, tomándose la decisión de retirarse del lugar dejándose atropellar por los etnias garífunas y cada funcionario hacer su propio informe para dar fe de la forma indiscriminada de cómo nos trataron y el único propósito de nosotros era evidenciar los daños del parque como un deber patriótico e informar ante la opinión pública nacional e internacional.
Mientras hacíamos el retorno inspeccionamos la rivera de Río Plátano y comprobamos como parte de la zona de amortiguamiento sufre destrucción masiva de árboles maderables, destrucción del mangle, y extensas quemas y construcciones de viviendas con familias dentro del parque.
Es preocupante lo que esta pasando en el parque nacional de Punta Izopo, miles de hectáreas del parque están siendo destruidos por los etnias garifunas y ladinos.
La crisis climática y la actividad humana son la raíz de gran parte de lo que estamos viviendo hoy, ya que las condiciones más cálidas y secas permiten que los incendios premeditados se propaguen en un ritmo sin precedentes.
El clima extremo es cada vez común, donde estos desastres naturales provocan una destrucción incalculable, los incendios y la deforestación son más frecuentes y feroces, y como tantas otras cosas los desastres impactan de manera desproporcionada a las comunidades vulnerables, que tienden a vivir con más dañinas condiciones ambientales y de salud, que enfrentan desafíos sistemáticos para recuperarse económicamente, por eso es importante apoyar esa dura labor.

Es necesario que la Corte Interamericana de Derechos Humanos tenga conocimiento que es lo que está pasando con nuestro propio derecho, queriéndonos cercenar nuestro derecho de defensa. QUÉ EL PUEBLO JUZGUE.

