Buscan silenciar prensa independiente en Honduras: Pen
La organización internacional defensora de la libertad de expresión Pen condenó el ataque a balazos sufrido por el periodista Félix Molina, Director de la Asociación de Medios Comunitarios de Honduras (AMCH) y periodista independiente que ha ejercido un periodismo comprometido con las causas sociales desde hace muchos años en el país.
En un comunicado Pen afirma que en el contexto que se dio este ataque después de que fuera objeto de un asalto y de amenazas de muerte en momentos en que se conducía en un taxi, y de seguimientos posteriores por desconocidos, hace suponer que no se trató de un hecho aislado sino de una acción premeditada que se da el mismo día que los supuestos asesinos materiales de Bertha Cáceres, fueran capturados.
«Para Pen Honduras esto conlleva el objetivo de silenciar a los periodistas independientes que informan sin seguir una agenda oficial», asegura el comunicado del capítulo de Pen en Honduras.
La organización muestra su preocupación porque el modus operandi en este caso deja claro que se trata de acciones de corte paramilitar que pretenden deslindar la responsabilidad estatal de ataques contra la prensa independiente y defensores y defensoras de derechos humanos en Honduras, este hecho ocurrió a pocas hora de que se celebra en el planeta el Día Mundial de la Libertad de Prensa, lo que denota un desprecio hacia este derecho básico para una democracia.
Añade que «las declaraciones públicas de Félix Molina, horas después del ataque , evidenciando que su vida está en riesgo, debió mover inmediatamente a las instituciones del Estado responsables de la investigación a protegerlo e investigar los hechos, pero ninguna ha asumido su responsabilidad a pesar que en el país se aprobó la Ley de Protección a Periodistas, comunicadores sociales, defensores y defensoras de derechos humanos y operadores de justicia, por el Congreso Nacional en abril de 2015».
Félix Molina ya había recibido otros ataques después del golpe de Estado que no se han investigado, a pesar que han sido de público conocimiento, por lo que el caso se torna preocupante para la vida del comunicador social.
Pen Honduras demanda una investigación independiente sobre este hecho «donde participe la veeduría internacional, dado el grado de manipulación de las investigaciones que se han dado alrededor del caso de Bertha Cáceres donde se ha desconocido a los familiares y a los abogados de la víctima, negando información sobre las investigaciones lo que deja fuera de la transparencia las actuaciones estatales, de acuerdo a las denuncias de los propios afectados, a pesar que el acceder a la verdad es un derecho humano».
Honduras ha recibido reiteradas recomendaciones del Consejo de Derechos Humanos de la ONU , en el Examen Periódico Universal, EPU, en el año 2010 y en 2015, donde le señalan su responsabilidad de terminar con la impunidad en los crímenes contra periodistas, protegerlos para que realicen su trabajo con seguridad e investigar los ataques para llevar a los culpables ante la justicia.
Sin embargo pasado casi un año de las últimas 52 recomendaciones de 2015 del Consejo de Derechos Humanos, el Estado de Honduras, pese a que adoptó las mismas y que dentro de las cuales figuran lo relativo a los periodistas, no ha movido un dedo para proceder a cumplir con ese mandato y sentar un precedente que termine con los ataques a periodistas. Esa impunidad ha llevado a la tumba a más de 50 comunicadores desde el golpe de Estado de 2009.

