Periodistas hondureños enfrentan agresiones y acoso tras controvertidas elecciones

Diversos profesionales de la comunicación de Honduras han denunciado el robo de sus pertenencias, así también como persecución y amenazas por parte de las fuerzas armadas del país, en los días posteriores a las controvertidas elecciones presidenciales celebradas en el país centroamericano, informó el Comité por la Libre Expresión (C-Libre).

En ese contexto, la organización Mesa Nacional de Derechos Humanos de Honduras también denunció en un comunicado de prensa que las fuerzas armadas hondureñas están haciendo un “uso excesivo de la fuerza”, el cual calificaron de “terrorismo de Estado”, publicó el sitio de noticias Aristegui Noticias.

El organismo, conformado por diversos institutos defensores de los derechos humanos, dijo también en su comunicado haber registrado ataques contra periodistas y trabajadores de la comunicación por parte de las fuerzas de seguridad, al impedirles cubrir las protestas que están ocurriendo a lo largo de todo el país a causa de los resultados electorales preliminares.

Adicionalmente, las autoridades han detenido y prohibido la entrada al país a los periodistas internacionales independientes Jihan Hafiz (Brasil), Reed Lindsay (EE.UU.) y Ed Agustin (Reino Unido) en el Aeropuerto Toncontin, de acuerdo con tuits publicados por el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ, por sus siglas en inglés). Fueron deportados el 5 de diciembre por la mañana, según dicho organismo.

Muchos han cuestionado la legitimidad de los resultados preliminares de las elecciones celebradas el 26 de noviembre en Honduras. El 4 de diciembre, el actual presidente Juan Orlando Hernández logró una apretada ventaja sobre el candidato de la oposición Salvador Nasralla. Los críticos han denunciado fraude y manipulación en los resultados de las votaciones que favorecen a Hernández y han exigido un recuento de los votos. La Misión de Observadores electorales de la Organización de los Estados Americanos (OEA) informaron en un comunicado de prensa que “el estrecho margen de los resultados, así como las irregularidades, errores y problemas sistémicos que han rodeado esta elección, no permiten a la Misión tener certeza sobre los resultados”.

Respecto a los ataques a los periodistas, C-Libre informó que los periodistas Jorge Alberto Estrada Leisy y Johana Flores Gáleas del Canal UNE Tv denunciaron recientemente la presencia de francotiradores en el edificio ubicado frente al canal, y de un sujeto armado con binoculares de alto alcance en la parte trasera de las instalaciones del medio.

Flores Gáleas también declaró a C-Libre que en otro incidente reciente, mientras ambos periodistas realizaban su trabajo, estos fueron perseguidos y encañonados por dos desconocidos que les robaron solo sus teléfonos celulares.

“No les importó llevarse el equipo ni las cámaras que son más caras que nuestros teléfonos si no que ellos iban con la misión de quitarnos los teléfonos y la información que teníamos ahí”, declaró Flores Gáleas a C-Libre.

C-Libre también informó que posteriormente a las elecciones, los corresponsales de prensa habían sido víctimas de ataques verbales por simpatizantes del partido oficialista y por agentes de seguridad.

Un camarógrafo de la cadena internacional de noticias Telesur, Antonio Torres denunció haber sido amedrentado por funcionarios del Instituto Nacional de Migración hondureño y por agentes de las fuerzas armadas, informó C-Libre.

“Estaba acompañando a la compañera de Telesur, porque ella necesitaba una extensión del periodo para permanecer en Honduras, justo ahí llegaron unos tipos a agredirnos y hostigarnos, diciendo que por qué tomábamos fotos y nos querían quitar nuestro equipo de trabajo”, contó Torres.

Las organizaciones que conforman la Mesa Nacional de Derechos Humanos de Honduras también denunciaron en su comunicado de prensa que son efectivos de la Policía Militar del Orden Público, Policía Tigres, el Ejército y la Policía Nacional Civil los que están arremetiendo contra los manifestantes y la prensa durante las protestas por los resultados electorales, sin cumplir ningún protocolo de acción de las fuerzas de seguridad.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH) expresaron su profunda preocupación por la situación de violencia que vive Honduras en el contexto post electoral, e instaron al gobierno a respetar los tratados internacionales y las garantías de los derechos humanos en Honduras.

Desde la noche del viernes 1 de diciembre, el Estado de Honduras impuso un toque de queda por diez días, que impide la libre circulación de personas desde las 6 p.m. hasta las 6 a.m.

Respecto al toque de queda, la CIDH y la OACNUDH se pronunciaron al pedir que dicho decreto no afecte el ejercicio del derecho a la reunión pacífica para no debilitar los fundamentos democráticos de ese país.

El 5 de diciembre, cerca de 200 miembros de los Cobra, el cuerpo élite anti motines de la Policía Nacional de Honduras, anunciaron desde su cuartel general que no harán cumplir el toque de queda nocturno ni continuarán reprimiendo a los manifestantes, por significar esto “tomar partido” en la contienda entre los candidatos presidenciales, reportó la BBC.

La represión de las fuerzas del orden durante la ola de protestas post electorales va causando hasta el momento la muerte de al menos seis personas y dejando un saldo de más de 15 heridos, publicó Telesur.

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