Centro penal de San Pedro Sula pasó a la historia
Finalmente lo que se creia practicamente imposible se dio, el cierre del centro penal de San Pedro Sula, al norte de Honduras que llegó al fin de su historia que estuvo marcada por asesinatos, crimen organizado, extorsiones y corrupción, entre otros.
El centro penitenciario que llegó a tener una población carcelaria superior a los 4,000 privados de libertad, ahora solo quedo desolación y vestigios del hacinamiento en que convivian los internos, en un pequeño mundo dentro de la ciudad.
El vetusto edificio ahora será demolido, quiza como una forma de borrar la triste historia que marco a ese centro después de mas de seis décadas y en su lugar aun no se decide que se construira.
Atrás quedaron una buenas cantidad de asesinatos, masacres, incendios, amotinamientos, tráfico de armas y drogas que vivió la población carcelaria y los vecinos del barrio Cabañas de San Pedro Sula, Cortés.
La historia se detuvo este viernes con el traslado de los últimos 941 privados de libertad que quedaban en el presidio sampedrano y cuyo proceso de desalojo inició el 15 de marzo pasado cuando fueron trasladados 755 integrantes de las pandillas juveniles, que fueron llevados a la cárcel de Ilama, Santa Bárbara, más conocida como El Pozo.
Los internos fueron trasladados además a la Penitenciaría Nacional de Támara, Francisco Morazán, a El Progreso, Tela, Morocelí y a la cárcel de El Porvenir.

Hoy San Pedro Sula comenzó a escribir una nueva historia, sin un centro penal que representaba una bomba de tiempo,porque con el transcurrir del tiempo desde 1950, ya había quedado en el centro de la ciudad.
Adiós a la comodidad
En el penal sampedrano, algunos internos como los cabecillas de las maras estaban acostumbrados a comodidades y lujos, ademas de la libertad y el control que tenian del espacio asignado donde armaban tremendas francachelas, con bebidas y mujeres, las que exhibian sus habilidades en el tradicional "tubo".
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En El Pozo ya no tienen ni contacto físico ni visual con sus compañeros de la organización criminal ni de grupos rivales, ya que ambas agrupaciones están en distintos módulos.
Ahora se encuentran bajo fuertes medidas de control, reciben sus alimentos en las celdas, son custodiados al momento de ir a ducharse y una hora al día son llevados a un espacio acondicionado para recibir luz solar.


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