El Instituto Tecnológico de Masachussets (MIT) y el estudio de la pobreza

Por Noé Vega

Intentar responder la interrogante de por qué Honduras siendo un país con muchos recursos naturales tiene a más de la mitad de su población viviendo en la pobreza es bastante difícil, pero que en el Instituto Tecnológico de Masachussets se hagan la misma pregunta nos parece un indicador de que el problema de la pobreza de los países como el nuestro es un tema que merece la atención de la ciencia, intentando dar respuesta a un problema que para nosotros es un gasto de millones de lempiras en una estrategia de combate a la pobreza que ha tenido un éxito tan pobre que no se puede contabilizar numéricamente hablando y con una población que se suma cada año a esa estadística fatal en Honduras y que aumenta cada año.

La mayoría se inclina casi siempre a achacar la causa de nuestra pobreza a la clase política que no ha sabido dar respuesta a las demandas de la población y sabemos que tiene una responsabilidad ineludible en este tema; sin embargo, en parte esto puede ser un desvío de la responsabilidad personal que cada quien debería asumir en su particular situación, pues a pesar de la gran pobreza en que vivimos en Honduras, los casos de éxitos económicos son notorios en muchas familias, comunidades y personas en particular; hay quienes, y a pesar de toda la situación imperante, han tenido la audacia para salir adelante y lo han logrado. Es decir, de una manera particular, desafiándose a sí mismos han construido las herramientas que les han permitido salir de la pobreza y la miseria, y aquí es donde el estudio del MIT intenta dar respuesta a las causas que originan nuestra pobreza.

Muchas veces hemos dicho y repetido que la pobreza es mental, y tiene mucho de cierto. El estudio que de las causas de la pobreza ha hecho el IMT nos parece que se orienta en esta dirección y trata de averiguar en la mente de la gente la respuesta que nos hemos estado planteando desde hace mucho. Claro, esa pobreza mental se traduce en actitudes concretas en la vida diaria de cada persona, de cada hondureño, aunque también es una cuestión de clase social, según el estudio, ya que la clase media y alta de la población no parece tener las mismas trabas mentales que la clase baja.

Los pobres padecen de otros elementos mentales que los hacen presa de esa pobreza, aunque el estudio no lo dice directamente, leyendo las conclusiones se puede concluir que una de las causas que orillan a la pobreza a una población es la falta de ahorro. No poseemos una cultura o una educación del ahorro, ni poco ni mucho.

El ahorro no es parte de nuestra cultura financiera, y cuando una persona ahorra, como dice un dicho, poco a poco se enriquece. Es realmente sorprendente lo que una persona que ahorra puede llegar a lograr, las puertas que se le abren cuando posee la cultura del ahorro. Cuando comienza por administrar unos pocos centavos puede terminar administrando millones, y aunque tenga un comienzo humilde, su final puede estar entre los poderosos.
El ahorro es la base de la riqueza.

Opinión

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