Organizaciones internacionales condenan asesinato de dirigente ambientalista
La organización Oxfam Internacional condenó «enérgicamente el brutal asesinato» de la líder indígena y ambiental hondureña, Berta Cáceres y se sumó a cientos de organizaciones que exigen a los gobiernos en todo el mundo actuar ahora para garantizar estos derechos.
«Lamentamos profundamente la pérdida de una mujer tan inspiradora; madre, esposa, activista y defensora de los Derechos Humanos. Instamos a las autoridades a actuar con rapidez y llevar ante la justicia a los responsables de su asesinato», manifiesta el comunicado.
Como miembro del grupo indígena lenca, Caceres fue cofundadora del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH) para luchar por sus derechos.
Ella lideró la oposición pacífica a la construcción de una presa que habría destruido las tierras agrícolas de las comunidades locales y que limitaba su acceso al agua potable, oposición que le ha costado la vida a varios dirigentes, debido a los poderosos intereses.
Por sus acciones, Caceres fue galardonada el año pasado con el Premio Goldman, el más alto reconocimiento para el activismo ambiental, pero la vida de la dirigente y otros líderes indígenas ha estado bajo amenaza en repetidas ocasiones, pese a lo cual han continuado y continúan su trabajo.
Las autoridades hondureñas continuamente son presionadas por los organismos internacionales y los gobiernos para garantizar la seguridad de los defensores de los Derechos Humanos, pero la falta de acción permitió que sicarios terminaran con la vida de la dirigente en su hogar en La Esperanza, Intibuca, la madrugada del miércoles anterior.
Oxfam hizo un llamado a todas las partes involucradas en la represa Agua Zarca, incluyendo sus inversionistas actuales, la Compañía Financiera de Desarrollo Países Bajos (FMO) y Finnfund; a hacer todo lo posible para detener la violencia y la intimidación contra activistas.
«Caceres no es la primera en morir luchando por el derecho de una comunidad a sus tierras, pero puede ser la última. Hoy vemos que hay vidas verdaderamente en juego», concluye el comunicado.

