Presidente del Congreso estigmatiza a periodistas y operadores de justicia
Pese a la exigencia internacional de un mecanismo de protección de periodistas, el presidente del Congreso Nacional de Honduras, Mauricio Oliva, estigmatizó esta semana el trabajo realizado por periodistas y operadores de justicia asegurando que "no solo es el disuasivo del carro blindado, de las personas que andan ahí, también es la conducta" la que pone en riesgo a estos grupos considerados vulnerables.
"Le dieron seguridad a un periodista. Más bien ese periodista mató a una persona. No es solo el disuasivo del carro blindado, de las personas que andan ahí, también es la conducta; el otro día le pasó un altercado a un fiscal. Qué le sucedió, en una discoteca a las 3:00 de la mañana, si hubiera estado en su casa tranquilo o en un lugar seguro, no le hubiera pasado".
La reacción de Oliva fue recogida en diversos medios de comunicación nacionales, cuando fue consultado sobre los motivos para interrumpir la aprobación de la Ley de Protección para las y los Defensores de Derechos Humanos, Periodistas, Comunicadores Sociales y Operadores de Justicia.
Oliva sostiene que el tercer debate de la normativa fue suspendido debido a que "no hay presupuesto" y opinó que "la mejor medida de seguridad se la da uno solo".
Para el Comité por la Libre Expresión (C-libre), la respuesta del alto funcionario refuerza la propaganda estatal del gobierno y la estigmatización de las víctimas como una estrategia de justificación de la violencia.
"El mecanismo de protección a periodistas, comunicadores sociales y operadores de justicia es una necesidad ante la falta de protección por parte del Estado, por lo que las declaraciones del presidente del CN, son irresponsables y ofenden la dignidad de las víctimas de violaciones a los derechos humanos", sostuvo el Director Ejecutivo de C-Libre, Héctor Longino Becerra.
En los conversatorios de socialización del anteproyecto, donde participaron decenas de organizaciones de defensoras de derechos humanos, se destacó la importancia de que el mecanismo sea financiado con algunos fondos obtenidos del impuesto de la Tasa de Seguridad Poblacional, y no de las propias víctimas, recordó Becerra.
"Es fácil que el presidente del legislativo exprese que tenemos que cuidarnos a nosotros mismos, cuando él tiene asignado, con recursos del pueblo hondureño y de forma privilegiada un contingente de guardaespaldas y vehículos, resulta que ahora el señor Oliva, con sus palabras, pretende cortarnos nuestras libertades y que los defensores de derechos humanos y los periodistas nos encerremos en nuestras viviendas, concluyó.
Entretanto, suman 9 periodistas, comunicadores comunitarios y trabajadores de medios, asesinados en Honduras de abril a octubre de 2014, también fueron asesinados cuatro fiscales y un ex fiscal.
