El rompecabezas de las elecciones hondureñas: ¿fraude o incompetencia?

El presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, fue declarado ganador de las elecciones del 26 de noviembre, pero los observadores de la OEA descalificaron los resultados citando una serie de "irregularidades". Univision News habló con expertos de ambas partes para esclarecer los hechos.

Por David Adams | ene 01, 2018

Más de un mes después de las elecciones hondureñas del 26 de noviembre, el resultado aún se está cuestionando, y es posible que nunca se conozcan los verdaderos resultados.

A pesar de las serias denuncias de posible fraude por parte de un equipo de observadores de la Organización de Estados Americanos (OEA), el 17 de diciembre las elecciones dieron como ganador al actual presidente Juan Orlando Hernández por un margen de 1.6%, o aproximadamente 50,000 votos.

Aunque ahora parece probable que Hernández preste juramento para un segundo mandato el 27 de enero, su gobierno carece de legitimidad a los ojos de muchas personas. Una alianza opositora está impugnando los resultados electorales en la corte, y describe a Hernández como un "impostor" y un "dictador".

La casi ridícula saga electoral hondureña ahora ocupa un lugar en una larga lista de elecciones dudosas en América Latina, desde Venezuela (2017), Haití (2000) y Panamá (1989), y puede haber dañado irreparablemente el papel de la OEA como observador — y preservador — de la democracia en el hemisferio.

El debate sobre lo que sucedió es en gran medida técnico, con respecto a la forma en que la tabulación de los votos de cada precinto se escaneó y se transmitió electrónicamente al centro de operaciones electorales en la capital, Tegucigalpa.

Esto se vio agravado por la intromisión política y una flagrante falta de transparencia, dicen los expertos, quienes alegan demoras inexplicables en la publicación de resultados, así como un mal funcionamiento del servidor informático en un momento clave en el conteo de votos.

Como resultado, la OEA se negó a firmar la elección, diciendo que "el proceso electoral estuvo caracterizado por irregularidades … que hacen imposible determinar con la necesaria certeza al ganador".

La posición de Hernández se fortaleció enormemente esta semana cuando varios gobiernos, incluyendo Estados Unidos, Canadá, España y México, reconocieron los resultados y ofrecieron sus felicitaciones.

Para reconstruir lo sucedido, Univision News habló con expertos técnicos a ambos lados del debate; desde la OEA, hasta la compañía que manejó el procesamiento informático del conteo de votos, así como un ingeniero informático independiente que analizó los resultados.

¿Incompetencia o fraude?

Algo con lo que todo el mundo está de acuerdo es que el recuento salió muy mal, lo cual creó al menos la apariencia de una incompetencia escandalosa. Pero establecer si hubo algún fraude es mucho más difícil de probar.

El foco principal de las acusaciones de fraude se deriva de un giro dramático de los acontecimientos durante el recuento de votos. Inicialmente, el candidato de la Alianza opositora, Salvador Nasralla, parecía encaminarse hacia la victoria con una ventaja saludable de más de 100,000 votos con más de la mitad de los precintos tabulados.

Entonces sucedió algo raro. Una falla informática, atribuida a una sobrecarga del sistema, apagó el servidor que estaba transmitiendo los resultados al sitio web público del tribunal. Para cuando se restauró el sistema, Hernández estaba cerrando la brecha y eventualmente superó a Nasralla.

"O hubo una incompetencia olímpica, o hubo fraude", dijo Carlos Dada, el galardonado director de El Faro, un sitio web de noticias en el vecino El Salvador, quien cubrió las elecciones hondureñas.

Los orígenes de la actual agitación electoral datan de meses atrás, y fueron la culminación de una serie de maquinaciones políticas altamente polémicas por parte de Hernández y el gobernante Partido Nacional.

Después de llenar la Corte Suprema de jueces simpatizantes suyos, Hernández obtuvo la aprobación para postularse para la reelección, lo cual había estado prohibido durante décadas debido al historial de corrupción política y desgobierno autoritario de Honduras. Luego, a la principal Alianza opositora se le denegó un escaño en el Tribunal Supremo Electoral (TSE) de cuatro escaños.

Para empeorar las cosas, David Matamoros, un prestigioso aliado de Hernández, fue designado para dirigir el TSE.
"Incluso aunque no se pueda probar un fraude técnico, hubo fraude político antes de que se emitiera el primer voto", dijo Dada.

En septiembre, el contrato adjudicado a una empresa, Mapas Soluciones, para procesar los resultados electorales fue revocado debido a presuntos vínculos con el Partido Nacional. Fue sustituida por una compañía poco conocida, Dale Vukanovich, dirigida por un experto en sistemas informáticos peruanos, Theodore 'Teddy' Dale, que había auditado varias elecciones previas en Honduras.

A pesar del cambio de contrato de último momento, Dale, de 59 años, un auditor amigable y aparentemente leal e internacionalmente acreditado, le dijo a Univision que su experiencia previa de auditoría le permitió reunir rápidamente un equipo de 150 miembros para procesar los resultados de las elecciones.

Como presidente de una empresa peruana de tecnología, iT Soluciona, dijo que también pudo recurrir a su propio software listo para usar.

En una larga entrevista con Univision en Miami, y varias comunicaciones telefónicas y mensajes de texto de seguimiento, Dale defendió firmemente su papel en las elecciones, al tiempo que reconoció que el proceso general no fue perfecto.

"Ha sido un proceso correcto y transparente", dijo. Y añadió: "Yo quiero decirles a todos que es imposible que haya habido fraude electrónico, y se puede demostrar", dijo.

El conteo de votos

El primer indicio de problemas llegó de inmediato, después de que cerraron las urnas el domingo 26 de noviembre. A medida que los resultados de los precintos escaneados digitalmente llegaban por vía electrónica de todo el país, el Tribunal Electoral retrasó su publicación. Aparentemente, la contienda estaba demasiado cerrada como para definir un claro ganador, pues el candidato opositor Salvador Nasralla estaba a la par de Hernández.

"En el centro de operaciones pudimos ver los primeros resultados, a las 8 p.m., 9 p.m., estaba muy cerrado, pero luego Nasralla comenzó a adelantarse", dijo Dale.

Durante horas, el Tribunal Electoral se negó a publicar los resultados. Los testigos acusan a Matamoros de llamar a Hernández para buscar orientaciones, lo cual viola su papel imparcial. Finalmente, bajo presión de los observadores internacionales, a la 1.30 de la madrugada — más de seis horas después del cierre de las urnas — el Tribunal Electoral anunció los primeros resultados parciales. Con casi el 60% de las papeletas contadas, Nasralla tenía una ventaja del 5%.

Univision intentó hablar con Matamoros, pero no pudo contactarlo durante las vacaciones. Matamoros ha negado cualquier sesgo político en su manejo de las elecciones, el cual describió a los periodistas como "el proceso electoral más transparente que jamás se haya visto en Honduras".

Resultados electorales del TSE fueron cuestionados por diversos sectores.

Cuando los hondureños se despertaron el lunes por la mañana después de las elecciones, parecía que Nasralla había logrado dar la sorpresa. Con la cantidad de votos contados, la tendencia parecía irreversible.

Luego, el conteo de votos se detuvo nuevamente. No aparecieron más resultados durante horas. No es de extrañar que eso generara preocupaciones de que algo estaba pasando.

Dale dice que el motivo de la demora fue simple — y fuera de su control. "Procesamos todos los votos disponibles", dijo. "Estábamos esperando el resto".

El voto rural

Más de un tercio de los resultados de los precintos — principalmente en áreas rurales — no pudieron transmitirse en la noche de las elecciones debido a la falta de electricidad o cobertura de Internet en los colegios electorales. En cambio, tuvieron que ser entregados — en bolsas selladas — en camiones que condujeron toda la noche para llegar a la capital.

Sin duda, esto no fue una sorpresa para los funcionarios electorales que tenían plena conciencia de los problemas técnicos en las zonas rurales. Una gran parte de la población de Honduras, uno de los países más pobres del hemisferio, de 9.5 millones de habitantes vive en áreas rurales remotas.

Sin embargo, creó una vulnerabilidad en la seguridad de las boletas que alimentó más sospechas, especialmente teniendo en cuenta lo que sucedió con el conteo oficial de votos en los días posteriores.

Sorprendentemente, pasarían más de 12 horas antes de que comenzaran a actualizarse los nuevos votos.

"Alrededor de las 4 de la tarde comenzamos a recibir los resultados de los precintos rurales", dijo.

De hecho, apenas se contaron 80,000 votos ese día, según los datos de Dale. Eso se compara con los 250,000 votos contados el martes 28 de noviembre y más de 300,000 el miércoles 29 de noviembre.

Gradualmente, se redujo la ventaja de Nasralla. Para la tarde del miércoles, con el 82% de las urnas contadas, el tribunal electoral dijo que los dos candidatos estaban en un empate virtual con Hernández al frente por 40 votos.

El bando de Nasralla estalló de furia y denunció que las elecciones habían sido robadas. Estallaron protestas callejeras en todo el país que cobraron más de 20 vidas en las siguientes dos semanas.

Luego ocurrió otro percance

El Tribunal Electoral anunció un error; el servidor informático, utilizado para cargar el último recuento de votos en un sitio web público alojado en Amazon, se cerró debido a una sobrecarga del sistema.

En aras de la transparencia, Dale dijo que los funcionarios electorales solicitaron el lunes que se acelerara la publicación de los resultados de cada media hora a cada cinco minutos. "Recargar los resultados cada cinco minutos implicó un aumento de seis veces en los datos, lo cual sobrecargó el servidor", dijo.

"No se apagó por una falla", agregó. "Yo lo apagué para instalar una expansión (del server)".

Dale calificó el evento de totalmente "fortuito" y agregó que les había advertido a los funcionarios sobre el problema más temprano en el día después de recibir una alerta de que el sistema se estaba quedando sin memoria.

Dale dice que el servidor estuvo inactivo durante seis horas — entre las 6.30 de la tarde y las 11.30 de la noche — antes de que los resultados pudieran comenzar a cargarse nuevamente. Agregó que el recuento de votos reales continuó de forma ininterrumpida ya que el único servidor afectado fue el que se utilizó para publicar los resultados en Amazon.

Cuando se reinició, la tendencia continuó cambiando drásticamente a favor de Hernández, aunque no fue declarado ganador durante los siguientes 18 días.

Dale indicó que los resultados ya mostraban una tendencia a favor de Hernández antes de que el servidor se cayera. Compartió varias gráficas con Univision que parecían mostrar cómo Hernández cerró gradualmente la brecha durante los días 28 y 29.

El equipo observador de la OEA dijo en su informe final sobre las elecciones publicado el miércoles que el servidor comenzó a tener problemas mucho antes el día 29, comenzando a las 9:47 de esa mañana, y estuvo fuera de servicio durante casi nueve horas.

Cambio improbable

La OEA también observó la "extrema improbabilidad estadística" del repentino cambio en la tendencia del voto de Nasralla a Hernández.

Un análisis oficial de siete páginas de la OEA realizado por el profesor de la Universidad de Georgetown, Irfan Nooruddin, llegó a la siguiente conclusión: "Hay un marcado punto de quiebre con aproximadamente el 68% de los votos contados en las tasas de participación de las estaciones de votación y los porcentajes de voto concomitantes para el Partido Nacional y la Alianza opositora".

Continuó: "Para que esto sea plausible, tendríamos que creer que no solo las mesas de votación que reportaron tarde favorecieron al actual presidente, sino que lo hicieron con márgenes abrumadores", agregó. "Coincide con la hipótesis de que se alteraron los votos que se contaron al final".

Nooruddin también encontró que las tasas de participación en promedio en los primeros dos tercios de las mesas electorales informaron que fue del 56%, y saltó a un promedio de 63% en el tercio final de los datos.

¿Imágenes alteradas?

Al mismo tiempo, un grupo de ingenieros informáticos estadounidenses notó un gran aumento en los datos que surgieron después de que se restauró el sistema. Les preocupó tanto lo que observaron, que escribieron un análisis detallado de 66 páginas de la elección usando el nombre GANAS USA (Grupo de Amigos de Norte América de Software). Uno de los integrantes del grupo habló con Univision, pidiendo permanecer en el anonimato debido a los temores por su familia en Honduras.

Univision verificó sus credenciales de ingeniería informática, pero no ha podido verificar su análisis con otros expertos, incluyendo la OEA o el tribunal electoral hondureño.

Las elecciones han desatado una crisis que ha polarizado a la
sociedad hondurena.

El informe de GANAS afirmó haber encontrado evidencia de un sofisticado fraude de software que, según dijo, no era evidente para el ojo inexperto.

Un examen más detallado de las imágenes de alta resolución de los conteos de votación reveló que algunas habían sido digitalmente alteradas. "Toda la información de fondo se borró, se limpió y, además, se insertaron imágenes previamente escaneadas", dijo.

Dale se rio de tales afirmaciones y las calificó como "todo eso cae en la imaginación".

Se conservaron los registros de la computadora para la base de datos y están disponibles para su inspección, agregó.

Preservación de datos

Sin embargo, el momento del fallo del sistema ha despertado sospechas en muchos sectores, incluidos los técnicos de la OEA que observaron el recuento.

"No es cierto", dijo un miembro de la misión de observación de la OEA a Univision News cuando se le preguntó sobre la preservación de los registros de la base de datos, y agregó que el incidente se manejó incorrectamente y los datos se borraron cuando se reinició el servidor.

"Se alteró la evidencia al reinstalar el software del servidor .... Lo apropiado habría sido preservar en formato forense para un análisis posterior", dijo. Como resultado, le fue imposible a la OEA determinar las causas reales de las fallas y el impacto del servidor que se apagó, concluyó la OEA.

Aunque la OEA dijo que "no pudo constatar el origen del problema", advirtió que el incidente del servidor fue tan "severo" que "generó un cambio total de la infraestructura informática". -

Dale dice que está desconcertado por la respuesta de la OEA, diciendo que invitó a la OEA a inspeccionar la base de datos, pero su oferta nunca recibió respuesta. "Se tomaron todas las acciones necesarias … todas las medidas para preservar la data, preservar los sistemas, y no tener ningún problema", insistió.

Nuevamente, la OEA no estuvo de acuerdo. "No es cierto. La OEA revisó la base de datos ", dijo el miembro de la misión de observación, y agregó que la empresa de Dale instó a los observadores de la OEA a "expresarse a favor de la integridad de la base de datos", a pesar de no haber seguido los protocolos correctos.

Además, la OEA dijo que el propio documento del tribunal electoral sobre Políticas de Seguridad "no contiene una política para la preservación de la evidencia", dijo.

Esta semana, en un informe final sobre las elecciones, el equipo de la OEA citó numerosas preocupaciones sobre la "mala calidad" de todo el sistema electoral, incluyendo las violaciones del sistema informático, así como la imposibilidad de asegurar las urnas.

Resaltó el descubrimiento de sacos de votos abiertos, votos faltantes, así como boletas recientemente impresas, en una instalación del tribunal electoral donde se escanearon y se introdujeron al sistema las papeletas rurales tardías y se guardaron todas las papeletas y los recuentos de precintos.

El miércoles, la OEA llegó a alegar que la presión de las autoridades hondureñas llegó a tal punto que la misión consideró abandonar el país antes de presentar el informe de 34 páginas.

Chivo expiatorio

Dale negó tener ningún interés político en el resultado de las elecciones más allá de su contrato para procesar los resultados, por un valor de 1.8 millones de dólares, según una fuente familiarizada con los detalles.

También expresó su inquietud por la manera en que el tribunal electoral manejó la controversia postelectoral, y sugirió que lo convirtieron en un chivo expiatorio. "Me siento solo en un barco que navega hacia lo desconocido", dijo.

Pero expresó sus críticas más fuertes contra la OEA. "Eso me afecta a mí, a mi reputación y a mi empresa", dijo, quejándose de que, debido al informe de la OEA, había recibido amenazas y se le describió en las redes sociales como un villano.

Después de reunirse en Washington con el Secretario General de la OEA, Luis Almagro, Dale le dijo a Univision que está considerando emprender acciones legales si la OEA no "rectifica" su informe.

En su informe, la OEA recomendó que se celebraran nuevas elecciones y solicitó la designación de un Enviado Especial para comenzar un diálogo con el gobierno y la oposición.

El gobierno hondureño la semana pasada rechazó groseramente las recomendaciones de la OEA, acusando al organismo de interferir en sus asuntos internos.

Con ambas partes en desacuerdo, parece difícil encontrar una salida.

"No hay verdaderos ganadores en medio de esta confusión y confrontación", escribió Jorge Castañeda, el ex secretario de Relaciones Exteriores de México.

"Probablemente hubo fraude en unas elecciones injustas y apenas libres, o en el mejor de los casos, fueron mancilladas hasta el punto en que el resultado no puede considerarse confiable. Honduras puede ser un país pequeño y pobre, pero es probable que los efectos de este fracaso sean de gran alcance".

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