Periodistas criminalizados por director del Instituto de la Propiedad
El presidente del Consejo Directivo del Instituto de la Propiedad (IP) de Honduras, Ebal Díaz, criminalizó a la prensa nacional. "Quiero decir que muchos periodistas se prestan a eso, empiezan a sacar notas en contra para generar un ambiente de protestas o un ambiente de presión", dijo Díaz al Foro Canal 10, de Televisión Educativa Nacional (TEN).
El funcionario sostuvo que redes criminales empoderadas del IP lo presionan y lo amenazan con utilizar comunicadores para tergiversar los hechos.
Al respecto, Geovanny Domínguez, jefe de redacción de Diario Tiempo objetó que quien intimida a Díaz, utiliza los medios sin contar con respaldo mediático, "aunque tampoco voy a desconocer que en el gremio periodístico hay algunas acciones o grupos que representan ciertos intereses".
Agregó que este gobierno ha venido culpando a los periodistas, por todos sus desaciertos, diciendo que los comunicadores solo informan acciones contra el gobierno, lo que no es cierto.
"Yo lamento y condeno la actitud de este gobierno. Es una política de Estado contra los periodistas, se evidencia que somos vulnerables".
"La vez pasada, Juan Orlando dijo que los diputados estaban vinculados al narcotráfico porque no votaban por la Policía Militar, "nos culpan por una institución pública que no administramos, no tenemos nada que ver con ellos, condeno esta política de Estado", finalizó.
Por su lado, Mauricio Ortega, coordinador de noticiarios de Radio América, también es del criterio que el funcionario debe dar nombres de periodistas y medios, porque si bien es cierto hay intereses, no todos están en la misma condición.
A veces el funcionario no tiene tanto temor a mencionar a periodistas porque "somos indefensos, somos fácilmente víctimas por el sistema, pero que diga qué grupos están detrás de esos periodistas, porque la mayoría de grupos económicos tienen periodistas y medios, que desnude esos grupos porque, por lo común, ponen al periodista como carne.
A juicio del Comité para la Libre Expresión (C-Libre), este hecho es reiterativo porque desde la presidencia de la República también se ha emitido mensajes para criminalizar los enfoques periodísticos.

