A solicitud de Indura desalojan comunidad garífuna
Autoridades policiales y militares ejecutaron el desalojo de 66 familias de la comunidad garífuna de Barra Vieja, Tela, Atlántida, a solicitud del proyecto turístico Indura Resort.
Barra Vieja está ubicado contiguo Indura Resort, perteneciente a la elite de poder del país que fue inaugurado en noviembre del año pasado, al mismo tiempo que se efectuó una reunión del Consejo Empresarial de América Latina (CEAL).
Desde el pasado 6 de agosto se iniciaron los intentos de desalojo, los que fueron truncados ante los repetidos fallos en la redacción de la orden de desalojo, la cual en varias ocasiones fue dirigida a individuos y no a la comunidad de Barra Vieja.
El desalojo no se apega a derecho y es instigado por el Indura Resort, con la complicidad del juzgado de Tela, el que se ha destacado por estar al servicio de los empresarios turísticos y la municipalidad de Tela, en detrimento especialmente de la población garífuna radicada en la bahía, revelaron los perjudicados.
Un grupo de campesinos de la comunidad del Dorado, Tela, fueron transportados en un camión, con el propósito de utilizarlos para sacar los enseres de las moradas de los habitantes de Barra Vieja. Los campesinos se negaron a cumplir las ordenes de las Fuerzas de Seguridad, señalando además que el Indura Resort les ofreció un emolumento para efectuar dicha labor.
En fecha reciente se efectuó una audiencia en relación al caso de la comunidad garifuna de Triunfo de la Cruz, ante la Corte Interamericana de Derechos humanos (CIDH) en relación a los despojos cometidos en contra de los habitantes de esa comunidad instigados por las especulaciones inmobiliarias surgidas desde la década los años 80 del siglo pasado, cuando se comenzó a planificar el denominado proyecto Bahía de Tela que culminó con la implementación del Indura Resort, el cual rellenó el humedal de la laguna de Micos, incluida parte del área protegida.
Los derechos humanos y territoriales de los más de 400 habitantes de Barra Vieja han sido conculcados, siendo este desalojo parte de una estrategia de expulsión del pueblo garífuna de la costa en que han habitando durante más de dos siglos.
Mas de 20 comunidades garifunas han sido incluidas dentro las Ciudades Modelo (ZEDE) que pretenden el Estado de Honduras subastar al capital extranjero.
La Organización Fraternal Negra de Honduras (OFRANEH) demandó el respeto a los derechos sobre el territorio ancestral del pueblo garifuna en Honduras, y el retorno inmediato de las tierras usurpadas en Barra Vieja.


