{"id":8008,"date":"2016-07-03T16:48:12","date_gmt":"2016-07-03T22:48:12","guid":{"rendered":"http:\/\/www.noticiashondurashn.com\/?p=8008"},"modified":"2016-07-03T16:49:45","modified_gmt":"2016-07-03T22:49:45","slug":"historia-de-dos-sampedranas-que-huyeron-a-esapana-victimas-de-la-homofobia","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.noticiashondurashn.com\/?p=8008","title":{"rendered":"Historia de dos sampedranas que huyeron a Espa\u00f1a v\u00edctimas de la homofobia"},"content":{"rendered":"<p>Un reportaje de Marta Mart\u00ednez. (deia.com)<\/p>\n<p>Mar\u00eda y Johana son hondure\u00f1as, mujeres y lesbianas. Se aman desde hace cinco a\u00f1os y solo por ese hecho su vida corre peligro en su pa\u00eds. En el \u00faltimo a\u00f1o han llorado la muerte de varias compa\u00f1eras. Ahora residen en Nafarroa y han pedido asilo por motivos de orientaci\u00f3n sexual.<\/p>\n<p>VOS marimacha, te vamos a violar para que sepas lo que te pierdes, te vamos a hacer mujer\u201d. Estas son solo algunas de las agresiones verbales que sufr\u00eda Johana a diario en su Honduras natal. \u201cNunca escond\u00ed lo que era\u201d, sostiene. Mujer y lesbiana. Y se siente muy orgullosa. Sin embargo, en su pa\u00eds, nunca pudo disfrutar de su relaci\u00f3n con Mar\u00eda con libertad. Viv\u00edan su amor de puertas para adentro. El simple hecho de ir cogidas de la mano pon\u00eda en riesgo sus vidas. En sus planes no entraba formar un hogar juntas y no porque no lo desearan.<\/p>\n<p>Finalmente, Johana y Mar\u00eda tuvieron que abandonar Honduras el pasado agosto porque la amenaza se hizo real. Ambas pertenecen a la asociaci\u00f3n hondure\u00f1a Arco-Iris, de defensa de los derechos humanos de la comunidad LGTB. Empezaron los asesinatos de personas cercanas, amigas, compa\u00f1eras, y el hostigamiento hacia ellas. Desde noviembre residen en Nafarroa y han solicitado asilo en el Estado espa\u00f1ol por persecuci\u00f3n por motivos de orientaci\u00f3n sexual.<\/p>\n<p>La homosexualidad est\u00e1 penada en m\u00e1s de 75 pa\u00edses en el mundo, en algunos de los cuales se castiga incluso con la pena de muerte. Honduras no est\u00e1 entre ellos. Sin embargo, numerosas personas LGTB han sido v\u00edctimas de homicidios, tentativas de homicidio, abusos de autoridad, detenciones ilegales, hostigamiento, amenazas de muerte, violencia intrafamiliar y agresiones por parte de particulares y agentes de seguridad del Estado. Solo el a\u00f1o pasado, 37 personas fueron asesinadas. CEAR emiti\u00f3 el a\u00f1o pasado un informe en el que alertaba de que las personas LGTB en Honduras \u201ca menudo se encuentran abandonadas por sus familias, incapaces de encontrar un trabajo digno y sin la protecci\u00f3n de la polic\u00eda y otros agentes del Gobierno\u201d.<\/p>\n<p>La lucha\u201cCuando miramos atr\u00e1s, pensamos \u00bfc\u00f3mo sobrevivimos a tanto que nos pas\u00f3\u201d, reflexiona Johana. Su relaci\u00f3n comenz\u00f3 hace cinco a\u00f1os. Se quieren y eso se percibe tras cinco minutos de conversaci\u00f3n con ellas. Sin embargo, en Honduras tuvieron que dejar las miradas c\u00f3mplices y los gestos de cari\u00f1o para la intimidad. \u201cCuando llegamos aqu\u00ed, nos agarr\u00e1bamos de la mano y nos solt\u00e1bamos corriendo si ve\u00edamos a alguna persona. Nos cost\u00f3 adaptarnos a agarrarnos de la mano libremente\u201d, explican.<\/p>\n<p>La familia de Johana ha sabido siempre su orientaci\u00f3n sexual. Sus vecinos, tambi\u00e9n. Y eso la ha obligado a convivir a diario con insultos y amenazas. \u201cAqu\u00ed no llama la atenci\u00f3n, pero en Honduras s\u00ed. No se la considera femenina\u201d, explica su pareja. \u201cLleg\u00f3 un momento que incluso trat\u00e9 de cambiar su forma de vestir, cambiar lo que era, solo para protegerla\u201d. Mar\u00eda, en cambio, nunca habl\u00f3 en su barrio de su orientaci\u00f3n sexual ni de su novia. \u201cEra camarera en una cafeter\u00eda muy conocida de Honduras y me trasladaban frecuentemente de local. Ten\u00eda un c\u00edrculo de compa\u00f1eras a las que les pod\u00eda contar que Johana era mi pareja, pero siempre hay alguien que suelta lo que no le interesa. Empieza el murmullo. Y entonces a una vecina la trasladaron a mi local y se encarg\u00f3 de decir en mi colonia que yo ten\u00eda pareja, que ten\u00eda mujer. Entrar en tu propia colonia y que te insulten o te miren mal es duro\u201d, asegura.<\/p>\n<p>Ese hecho coincidi\u00f3 con el inicio de las amenazas a Johana en su barrio. \u201cEs una colonia muy peligrosa, en la que hay que pagar impuesto de guerra. Yo hab\u00eda colaborado con la ONU en la elaboraci\u00f3n de algunos v\u00eddeos sobre el VIH, lo hac\u00eda voluntariamente. Pero empezaron a pedirme dinero, dec\u00edan que yo ten\u00eda que ganar dinero por esos v\u00eddeos. Claro, yo me negu\u00e9. Y entonces tambi\u00e9n amenazaron a Mar\u00eda. Eso me puso muy mal\u201d, cuenta.<\/p>\n<p>A pesar de haber llevado durante a\u00f1os su relaci\u00f3n entre sombras, su trabajo en la asociaci\u00f3n las identificaba con la comunidad LGTB y se convirtieron en objetivo. Un d\u00eda, Johana tuvo una experiencia \u201cterror\u00edfica\u201d. \u201cIba en la moto de Mar\u00eda y hab\u00eda un operativo policial en una zona muy oscura. Solo hab\u00eda una patrulla y me par\u00f3. El polic\u00eda me hizo infinidad de preguntas. Me tuvo una hora all\u00ed. Me humill\u00f3. Me preguntaba qui\u00e9n hac\u00eda de hombre y de mujer, qui\u00e9n cog\u00eda a qui\u00e9n. Yo, mujer, sola, frente a un polic\u00eda armado. Doy gracia a Dios por haber salido viva de all\u00ed\u201d, relata.<\/p>\n<p>\u201cNo puse ninguna denuncia porque tem\u00eda por la vida de Mar\u00eda, por la de mi familia. Poner una denuncia en el Ministerio P\u00fablico implica que tienes que cuidarte bien las espaldas\u201d, explica. Aquel episodio fue el detonante para que ambas se mudaran a casa del coordinador de Arco-Iris, en una urbanizaci\u00f3n. Comenz\u00f3 entonces una etapa muy dura. Solo iban del trabajo a casa. Y siempre con miedo.<\/p>\n<p>No era infundado. En junio, Angie Ferreira, coordinadora del colectivo de mujeres trans de Arco-Iris conocido como Grupo Mu\u00f1ecas, apareci\u00f3 asesinada. \u201cTodas nos \u00edbamos siempre en grupo por seguridad. Pero ese d\u00eda Angie decidi\u00f3 ir a repartir condones a las trabajadoras del sexo. Ese d\u00eda la asesinaron y secuestraron a dos voluntarias de la asociaci\u00f3n. Eso nos marc\u00f3 mucho porque se hab\u00eda criado en la asociaci\u00f3n. Como hombre hab\u00eda sido profesor, pero como mujer transexual no encontraba trabajo y la asociaci\u00f3n le brind\u00f3 una oportunidad. Luego llegaron las amenazas a la asociaci\u00f3n, con nombres. Al mes apareci\u00f3 estrangulada la testigo de la muerte de Angie...\u201d, recuerda Johana.<\/p>\n<p>\u201cCuando dispararon a Angie pas\u00f3 una patrulla, los polic\u00edas vieron que ella estaba viva pero dijeron que para qu\u00e9 la iban a llevar al hospital si total iba a morir y les iba a manchar la patrulla de sangre. Nosotras pensamos que ella pudo haber sobrevivido, pero la dejaron ah\u00ed tirada durante una hora\u201d, a\u00f1ade Mar\u00eda. Tras la muerte de Angie empez\u00f3 el hostigamiento y la persecuci\u00f3n hacia ellas. Se sent\u00edan vigiladas. \u201cUn d\u00eda, cuando and\u00e1bamos en la moto, vimos que nos segu\u00eda un hombre en otra moto. Nos pas\u00e1bamos los sem\u00e1foros y \u00e9l tambi\u00e9n. Fue una persecuci\u00f3n de media hora. Al final lo perdimos, pero pasamos mucho miedo\u201d.<\/p>\n<p>Fue entonces cuando decidieron que ten\u00edan que huir. Su destino: Barcelona. Pidieron dinero a su entorno y reunieron suficiente para los billetes de avi\u00f3n. \u201cCorr\u00edamos el riesgo de que nos devolvieran y quedarnos peor. Sin dinero, sin trabajo y en peligro\u201d, recuerda Mar\u00eda. Tuvieron suerte. Una vez en el Estado espa\u00f1ol pidieron asilo y fueron ubicadas en un piso de acogida de Cruz Roja en Lizarra. Llevan casi un a\u00f1o fuera de Honduras, a salvo, pero lejos de sus familiares y del activismo en Arco-Iris. \u201cEs lo que somos\u201d, dicen con tristeza.<\/p>\n<p>Asesinatos<\/p>\n<p>Desde que llegaron, los asesinatos no han cesado. El mismo mes de agosto, Paola Barraza, del Grupo Mu\u00f1ecas, fue atacada por un grupo de hombres que le dispararon varias veces a las puertas de la oficina y qued\u00f3 gravemente herida. \u201cElla dej\u00f3 su identidad por miedo y empez\u00f3 a vestirse de hombre. Ten\u00eda miedo de que la reconocieran y la fueran a asesinar\u201d, cuenta Mar\u00eda. Pero no funcion\u00f3. Hab\u00eda logrado la visa mexicana y estaba esperando reunir el dinero su suficiente para poder irse del pa\u00eds, sin embargo, el pasado enero fue asesinada frente a su casa.<\/p>\n<p>El suma y sigue no cesa, pero no ha habido ninguna detenci\u00f3n. Henry Matamoros, integrante de la asociaci\u00f3n, fue secuestrado, torturado, agredido sexualmente y asesinado en noviembre. Semanas antes, Joselyn Aceituno, voluntaria de Arco-Iris, tambi\u00e9n fue secuestrada, torturada y asesinada. Estos casos sirven ahora de prueba en el proceso de solicitud de asilo de Mar\u00eda y Johana. Demuestran que su vida corre peligro y necesitan protecci\u00f3n.<\/p>\n<p>El Estado espa\u00f1ol reconoci\u00f3 la persecuci\u00f3n por motivos de orientaci\u00f3n sexual en 2007 con la aprobaci\u00f3n de la Ley de Igualdad. \u201cEl reconocimiento del derecho de asilo a las personas LGTBI y a las personas perseguidas por g\u00e9nero ha sido una lucha de las organizaciones sociales, pero queda mucho por hacer\u201d, sostiene Raquel Celis, coordinadora de Incidencia y Participaci\u00f3n Social de CEAR-Euskadi. Por ejemplo, una pr\u00e1ctica habitual es pedir a los solicitantes pruebas de su orientaci\u00f3n sexual. \u201cA nosotras nos sugirieron incluso que nos cas\u00e1ramos\u201d, cuenta Mar\u00eda. Pero, \u00bfc\u00f3mo acreditas que eres lesbiana si durante a\u00f1os has tratado de ocultarlo para vivir?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un reportaje de Marta Mart\u00ednez. (deia.com) Mar\u00eda y Johana son hondure\u00f1as, mujeres y lesbianas. 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