{"id":16138,"date":"2020-01-19T07:58:10","date_gmt":"2020-01-19T13:58:10","guid":{"rendered":"http:\/\/www.noticiashondurashn.com\/?p=16138"},"modified":"2020-01-19T07:58:12","modified_gmt":"2020-01-19T13:58:12","slug":"una-mirada-a-la-corrupcion-como-sistema-y-al-papel-de-la-maccih","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.noticiashondurashn.com\/?p=16138","title":{"rendered":"Una mirada a la corrupci\u00f3n como sistema y al papel de la MACCIH"},"content":{"rendered":"\n<p>Por Ana Ortega, doctora en Estudios Internacionales e Interculturales<\/p>\n\n\n\n<p>El Centro de Estudio para la Democracia (CESPAD) ha realizado en los \u00faltimos meses una activa agenda de investigaci\u00f3n, an\u00e1lisis, reflexi\u00f3n y debate alrededor de la corrupci\u00f3n, la impunidad y, recientemente, frente a la situaci\u00f3n de la MACCIH en el pa\u00eds, de cara a la continuidad o no de la Misi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Recientemente, en uno de estos foros p\u00fablicos, el soci\u00f3logo Eugenio Sosa, en una interesante intervenci\u00f3n, puso en el debate varios elementos de an\u00e1lisis orientados a profundizar el conocimiento y elevar los niveles de conciencia ciudadana en relaci\u00f3n con relaci\u00f3n el incierto futuro de la MACCIH en el pa\u00eds y sus implicaciones en la lucha contra la corrupci\u00f3n iniciada a partir de su instalaci\u00f3n, producto de la masiva protesta ciudadana del a\u00f1o 2015.<\/p>\n\n\n\n<p>Me propongo hacer este breve an\u00e1lisis, desde la perspectiva de sistemas propuesta por Nicklas Luhmann, dada la capacidad explicativa de este enfoque para dar cuenta de esta realidad. Me centrar\u00e9 en un par de elementos expuestos por Sosa: La debilidad institucional y el concepto de soberan\u00eda, ambos conceptos ampliamente utilizados tanto por quienes desde el poder y el inter\u00e9s particular de blindarse ante actuales y futuras investigaciones se oponen a la continuidad de la MACCIH y tambi\u00e9n por quienes aspiran a profundizar la lucha contra la corrupci\u00f3n y la impunidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Para Eugenio Sosa, el problema no radica en la supuesta debilidad institucional, el problema fundamental, enfatiz\u00f3, \u201ces la puesta de la institucionalidad al servicio de algo que puede ser las redes de corrupci\u00f3n, los grupos de criminalidad, las redes de grupos econ\u00f3micos y cualquier otra cosa menos el inter\u00e9s nacional, desmarcado y desnaturalizado totalmente del origen para el cual fueron creadas esas instituciones\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En este contexto, una aproximaci\u00f3n desde la teor\u00eda de sistemas nos mostrar\u00eda que tanto el sistema pol\u00edtico como el sistema de derecho, se han auto-paralizado con relaci\u00f3n con el combate a la corrupci\u00f3n, al punto que esta ha adquirido la capacidad de auto producirse a partir de sus propias operaciones y comunicaciones, utilizando para ello ambos sistemas. Por tanto, es improbable que desde dentro, la corrupci\u00f3n sea efectivamente combatida, cuando es precisamente a trav\u00e9s de esos canales institucionales que fluyen y se avalan los actos de corrupci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La aceptaci\u00f3n de la MACCIH es el reconocimiento del gobierno, de su propia auto paralizaci\u00f3n, lo cual constituye una irritaci\u00f3n desde el entorno que el sistema se obliga a introducir; esta decisi\u00f3n puede ser temporal, una vez introducida, el mismo sistema intenta anular la irritaci\u00f3n que le causa o que le puede llegar a causar, la idea es dejarla \u00fanicamente como ruido incapaz de penetrar e incluso de irritar el sistema.<\/p>\n\n\n\n<p>La evidencia nos muestra que la corrupci\u00f3n en Honduras funciona como un sistema autopoietico, es decir, con la capacidad de producir y reproducir por s\u00ed mismo los elementos que lo constituyen; en ese proceso ha fijado sus l\u00edmites de sentido, ha avanzado en su clausura operativa, pero se mantiene comunicacionalmente abierto. Por un lado, ha incrementado su capacidad de enlazar nuevas operaciones utilizando la complejidad del sistema pol\u00edtico y del sistema derecho, mientras que por otro ha construido una narrativa utilizando comunicaciones propias de sistemas del entorno, sobre todo del sistema religi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Internamente el sistema se puede re-estabilizar, en este caso, la reacci\u00f3n ante la continuidad de la MACCIH y la reconfiguraci\u00f3n de la UFECIC, es una forma de apuntar hacia la re-estabilizaci\u00f3n. M\u00e1s all\u00e1 de las diferentes valoraciones que la ciudadan\u00eda hace respecto a los resultados, el circuito anticorrupci\u00f3n certificado y apoyado por la Misi\u00f3n constituye un peligro inminente, puesto que est\u00e1 fuera de su control, precisamente por ser un elemento que no surge del interior de ninguno de los dos sistemas mencionados.<\/p>\n\n\n\n<p>Parad\u00f3jicamente, un fuerte argumento de la estrategia de comunicaci\u00f3n para re-estabilizar la corrupci\u00f3n es la necesidad de hacer prevalecer el estado de derecho, en ese sentido Luhmann plantea: El sistema se mantiene simulando legalidad, aunque no renuncia a la normatividad en general. No obstante, mediatiza el c\u00f3digo derecho\/no derecho, anteponiendo una diferenciaci\u00f3n a trav\u00e9s de un valor de rechazo, que permite la subordinaci\u00f3n oportunista a las elites capaces de imponerse. Con la pregunta de si el derecho se debe aplicar en estos casos, surge una especie de test preliminar. Con ello se llega a situaciones l\u00edmite en las que el derecho funge s\u00f3lo, de manera ocasional e inconexa, como sistema. El derecho entonces se orienta a s\u00ed mismo -y as\u00ed es percibido desde fuera-, como un puro instrumento de poder (Luhmann, 2002: 55)[1].<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de la abrumadora evidencia, se pretende ocultar el hecho de que la emisi\u00f3n, reforma o derogaci\u00f3n de leyes se hace desde el interior del sistema pol\u00edtico; si este funciona bajo los c\u00f3digos impuestos por las redes de poder que han logrado borrar la diferencia entre lo legal\/no legal, como se evidenci\u00f3 con mayor claridad despu\u00e9s del golpe de Estado del 2009, momento cr\u00edtico en que La Constituci\u00f3n ( principal acoplamiento estructural entre el sistema derecho y el sistema pol\u00edtico),  se suspendi\u00f3, sin ninguna consecuencia; ese es uno de los momentos seg\u00fan Luhamann; en que lo legal se usa solo como fachada para impulsar lo ilegal. Ha de rese\u00f1arse, a\u00f1ade:<\/p>\n\n\n\n<p>Que tambi\u00e9n el recurso a la ilegalidad puede ser utilizado en este sistema de red. Muchas y frecuentemente indispensables prestaciones sociales adoptan la forma de joint ventures entre pol\u00edtica y criminalidad. Una vez que se han rebasado valores l\u00edmite, la ilegalidad se convierte en un recurso generalizable, aplicable para muchos fines \u2014aprovechando, precisamente, que su empleo no ha de ser conocido [\u2026].  El \u00e9xito de la mafia, pero tambi\u00e9n de muchas otras conductas desviantes, puede explicarse en virtud de que trabajar de forma efectiva es algo que s\u00f3lo puede ser motivado en el medio de la ilegalidad (Luhmann; 1998:132)[2].<\/p>\n\n\n\n<p>El otro elemento es el concepto de Soberan\u00eda. Muchos de los actores de este entramado de corrupci\u00f3n aluden que la MACCIH no debe continuar en el pa\u00eds o si lo hace debe ser bajo ciertas condiciones, respetando la Constituci\u00f3n y a la Soberan\u00eda hondure\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p>A juzgar por la abrumadora evidencia se refieren a la soberan\u00eda del sistema de corrupci\u00f3n exitosamente establecido, al car\u00e1cter autorreferente de la misma. No puede ser a la soberan\u00eda nacional, basta un r\u00e1pido recorrido por algunos hechos recientes que las mismas elites han promovido para evidenciar la falacia: La externalizaci\u00f3n de fronteras de otro pa\u00eds, dentro de las fronteras nacionales y la aplicaci\u00f3n de justicia fuera del pa\u00eds, en tribunales extranjeros, solo para mencionar un par de realidades que niegan la existencia de la soberan\u00eda, que al parecer ahora las \u00e9lites pol\u00edticas anhelan.<\/p>\n\n\n\n<p>Para quienes aspiran a que la lucha contra la corrupci\u00f3n sea producto de las exigencias ciudadanas, y no de intervenciones de otros Estados, sin duda es una leg\u00edtima aspiraci\u00f3n que adem\u00e1s, configura el mejor escenario de cara a la generaci\u00f3n de procesos sostenibles e integrales. No obstante, surgen varias inquietudes: \u00bfc\u00f3mo romper el c\u00edrculo de la institucionalidad capturada por las redes de poder que han hecho de la corrupci\u00f3n un sistema? si observamos la din\u00e1mica de la institucionalidad, la ruptura del circulo vicioso de la corrupci\u00f3n se tendr\u00eda que impulsar desde esa misma institucionalidad, para lo cual el punto de partida es la existencia de oposici\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p>Me refiero a la oposici\u00f3n formal, la que seg\u00fan el mismo autor es la condici\u00f3n de posibilidad para que exista la democracia, en tanto, tiene la posibilidad de incluir lo que quienes detentan el poder excluyen; a juzgar por la evidencia pareciera que esa oposici\u00f3n pol\u00edtica formal, no existe.<\/p>\n\n\n\n<p>Queda el papel opositor de la ciudadan\u00eda, que no es menor, al contrario, es central y constituye la otra parte de la diferenciaci\u00f3n funcional de la sociedad en tanto sistema\/entorno. Pese al contexto de represi\u00f3n, precariedad de la vida, fragmentaci\u00f3n e incluso expulsi\u00f3n de buena parte de la poblaci\u00f3n, las posibilidades existen que sea desde aqu\u00ed que se active la ruptura de este c\u00edrculo vicioso. De hecho, fue desde aqu\u00ed que se activ\u00f3 previamente y de nuevo las condiciones objetivas est\u00e1n dadas, sobre todo porque las consecuencias de la corrupci\u00f3n son visibles e inaguantables para buena parte de la poblaci\u00f3n y el cinismo con que los actores pol\u00edticos del entramado corrupto han reaccionado para mantener sus privilegios, amparados en la impunidad, los ha dejado expuestos. Y \u00bflas condiciones subjetivas tambi\u00e9n est\u00e1n dadas? No lo sabemos, solo el desarrollo de los acontecimientos nos puede responder esta inquietud.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Ana Ortega, doctora en Estudios Internacionales e Interculturales El Centro de Estudio para la Democracia (CESPAD) ha realizado en<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":16140,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[13],"tags":[54,8,3],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.noticiashondurashn.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16138"}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.noticiashondurashn.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.noticiashondurashn.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.noticiashondurashn.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.noticiashondurashn.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=16138"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/www.noticiashondurashn.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16138\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":16139,"href":"http:\/\/www.noticiashondurashn.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/16138\/revisions\/16139"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.noticiashondurashn.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/16140"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.noticiashondurashn.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=16138"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.noticiashondurashn.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=16138"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.noticiashondurashn.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=16138"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}